LA CONSERVACIÓN DE LAS POBLACIONES DE LANGOSTA HERREÑA EN LAS RESERVAS MARINAS DE CANARIAS


La langosta marrón o herreña Panulirus echinatus es crustáceo decápodo que puede alcanzar los 40 cm de longitud y cuyas poblaciones en Canarias se han visto notablemente mermadas por la pesca furtiva, al tratarse de un especie muy apreciada en gastronomía por la calidad de su carne.

Esta especie se distribuye en el Océano Atlántico, principalmente en islas atlánticas, desde el noreste de Brasil y Santa Helena hasta Canarias, siendo el archipiélago canario su límite septentrional. Es una especie bentónica de fondos someros y de actividad nocturna, permaneciendo escondida en cuevas, grietas y oquedades durante el día. En Canarias, esta especie está restringida a las islas occidentales donde los fondos rocosos y abruptos ofrecen el hábitat ideal para su desarrollo. Sin embargo, sus poblaciones se encuentran muy restringidas y localizadas, amenazadas principalmente por la pesca ilegal de buceadores y pescadores furtivos pero también por la pesca accidental y por el deterioro de su hábitat, este último muy acusado en la isla de Tenerife. Por esta razón, la pesca de la langosta herreña está prohibida en Canarias y se ha declarado como especie en peligro de extinción en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

En Reservas Marinas se realiza un continuo control de sus poblaciones, tanto en la Reserva Marina Isla de La Palma como en la Reserva Marina Punta de La Restinga - Mar de Las Calmas. Este control se viene realizando desde los últimos 15 años, registrando las localidades, el número de individuos y la talla de los mismos. Estos controles permiten comprobar que las poblaciones en La Palma se mantienen, pero las registradas en El Hierro han podido verse afectadas por la erupción submarina surgida en el año 2011, mostrando una ligera disminución de sus individuos.