20 AÑOS DE RESERVAS MARINAS: BENEFICIOS AMBIENTALES, PESQUEROS Y SOCIALES.


Durante 2014, la Fundación Fernando González Bernáldez y EUROPARC-España, con la colaboración de la Fundación Lonxanet han desarrollado el proyecto "Beneficios sociales y ambientales de las reservas marinas en España". El objetivo del proyecto es realizar un diagnóstico del conjunto de las 20 reservas marinas de interés pesquero actualmente existentes en España, declaradas por la autoridad pesquera tanto de la Administración General del Estado como de algunas comunidades autónomas, mostrar sus resultados e identificar prioridades y líneas de trabajo de futuro.

El estudio muestra que en su conjunto, las reservas marinas españolas han apoyado y contribuido a mantener la actividad pesquera tradicional, que usa artes más selectivas y respetuosas con el medio, y que se encuentra en declive en el contexto europeo. En las reservas más antiguas y con mejores datos se puede apreciar su efecto sobre la pesca, que se refleja en la mayor abundancia de las especies comerciales, el incremento de las tallas y de la capacidad reproductora de los peces, y en general, en un aumento en las capturas en comparación con los puertos vecinos. Las reservas marinas contribuyen a un acceso más controlado a los recursos y una mejor calidad y estabilidad del producto, aunque persiste el problema del relevo generacional.

Los resultados del trabajo muestran además que las medidas de protección que se aplican en las reservas marinas, como la eliminación de la pesca industrial y de los artes de pesca más impactantes, la regulación de la pesca artesanal y de otras actividades como el buceo, tienen consecuencias directas en la mejora del estado de conservación de las especies y los ecosistemas marinos. Estos efectos son especialmente visibles en las reservas integrales, donde no se permite la pesca de ningún tipo, ni la práctica del buceo.

Más allá de estos beneficios directos, las reservas marinas proporcionan un espacio para el diálogo y el trabajo conjunto entre las administraciones públicas y los usuarios del mar. Han promovido una mayor implicación y compromiso en la toma de decisiones, favoreciendo la cohesión de los diferentes colectivos, en especial los pescadores; también facilitan un mejor conocimiento y valoración del medio marino, y una mayor vinculación y sentido de pertenencia al lugar.

Entre las prioridades a medio plazo se ha identificado la necesidad de aumentar la cohesión y el trabajo en red, el desarrollo de protocolos homogéneos de seguimiento pesquero, una mayor corresponsabilidad en la vigilancia, o el desarrollo de mejores sistemas de gobernanza.

Este proyecto ha sido financiado por el Fondo Europeo de Pesca y la Fundación Biodiversidad del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Todos los resultados del mismo pueden descargarse aquí.