PROGRAMA Y PROYECTO DE RECUPERACIÓN DE POBLACIONES DE CABALLITO DE MAR EN LA REGIÓN DE MURCIA


La Asociación "Hipocampus", la Universidad de Murcia (UMU) y el Instituto Español de Oceanografía (IEO) se han marcado como objetivos mejorar el conocimiento de la biología del caballito de mar (Hippocampus guttulatus) en el entorno del Mar Menor, investigar las causas que han provocado su declive y evaluar las posibilidades de la reproducción en cautividad, para que las poblaciones no desaparezcan de estas zonas como está ocurriendo actualmente.

Antiguamente los caballitos de mar disecados eran utilizados como talismán y su polvo formaba parte de pociones contra diversas enfermedades. Pero además de sus efectos curativos, se creía que sus cenizas mezcladas con vino eran un veneno mortal. Este animal, a mitad de camino entre la leyenda y la realidad del fondo marino, pobló hasta hace muy poco el Mar Menor y a menudo podía verse en bandadas en la orilla. Hoy, su frágil y delicada silueta corre grave peligro de extinción en la laguna salada, y si nadie lo evita en cinco años podría desaparecer por completo.

Los técnicos de la Asociación Hipocampus, creada para la protección de este animal, aseguran que en los últimos ocho años ha desaparecido el 80% de los caballitos de mar del Mar Menor. Es un precio demasiado alto que hay que pagar por la contaminación derivada de la agricultura intensiva y la excesiva urbanización del entorno de este mar interior.

El coordinador de Voluntariado de la Asociación Hipocampus, José Antonio Oliver, explica que el urbanismo masivo (la construcción de zonas portuarias, turísticas, residenciales, recreativas e industriales) en la zona y la aportación de metales pesados por la actividad minera y agraria a través de las ramblas están siendo letales.

Ha aumentado el número de especies invasoras, como las medusas tipo pulmón (Rhizostoma pulmo), y la conocida como huevo frito (Cotylorhiza tuberculata). Ambas son las principales causantes de que el caballito de mar esté desapareciendo de forma vertiginosa del Mar Menor. Se comen sus larvas en una fase en la que son muy pequeñas, junto con el plancton. La pesca intensiva y al aumento del turismo también tiene mucho que ver.

Programa de voluntariado

Pero ¿qué se puede hacer para evitar que desaparezca esta especie de caballito de mar en estas zonas de nuestro litoral mediterráneo? La Asociación Hipocampus, desde 2006, y el Programa de Voluntariado Ambiental en Espacios Naturales de la Consejería de Agricultura y Agua de la Región de Murcia intentan recuperar las poblaciones.

Cuarenta voluntarios están llevando a cabo censos visuales de las poblaciones de caballitos en la laguna cada mes. Se ha creado también una red de avistamiento, para que toda persona que llegue a observar uno, pueda contribuir a su estudio y conservación.

"Todo surge de la idea de un grupo de amigos que nos juntábamos en el Mar Menor. Prometimos devolverle el esplendor de cuando éramos niños. Fue como una especie de promesa. Desde entonces estamos en lucha", cuenta José Antonio Oliver.

Al darse cuenta de que de forma natural era imposible la recuperación del caballito, este equipo puso en marcha un proyecto para intentar la vía artificial. Actualmente mantienen una veintena de caballitos de mar de la especie Hipocampus guttulatus, que es la que vive en el Mar Menor.

Los mantienen en cautividad en tres acuarios del Instituto Español de Oceanografía, cuya sede está en San Pedro del Pinatar. Este proyecto, puesto en marcha hace cuatro años, tiene como objetivo reforzar las poblaciones silvestres.

Quien ya ha conseguido obtener resultados positivos ha sido el Centro Experimental de Reproducción de Caballitos de Mar en Cautividad en el Aquarium de la Universidad de Murcia que ha logrado reproducir casi cien ejemplares en cautividad. Es la primera vez en España que nace así un centenar de ejemplares de Hippocampus guttulatus de los cuales el grupo ecologista Global Nature realizará una suelta de cuarenta de esos caballitos en el Mar Menor.