PROYECTO SOBRE EL CORAL NARANJA E IMPACTOS CON EL BUCEO DEPORTIVO


El proyecto titulado "El coral naranja (Astroides calycularis): estudio dinámica de población, medidas de gestión y campaña de sensibilización", ha sido desarrollado por la Asociación Hombre y Territorio en el litoral granadino, donde aún persisten densas poblaciones de esta especie.

Por otro lado, parte de la zona de estudio está considerada un punto caliente de biodiversidad marina y esto atrae a una gran cantidad de submarinistas deportivos, que se sumergen desde embarcaciones o desde la propia costa, dado su fácil acceso. Con el fin de conocer la interacción entre los buceadores y el coral naranja, la Asociación Hombre y Territorio se ha planteado estudiar los cuatro objetivos siguientes:

  1. Tipificar y censar los diferentes usos que se llevan a la práctica en áreas con distintos grados de accesibilidad.
  2. Conocer el perfil del buceador que disfruta de los fondos marinos en la zona de estudio, así como su experiencia en el buceo, la inmersión que acaba de realizar, su opinión sobre el estado ambiental de la zona y sus conocimientos sobre la especie.
  3. Cuál es la dinámica de las poblaciones de coral naranja en puntos con una alta frecuencia de buceadores (y otras actividades lúdicas) y, al mismo tiempo, en ciertas zonas restringidas como el Paraje Natural de los Acantilados de Maro-Cerro Gordo (Málaga - Granada).
  4. Realizar un estudio biométrico de las colonias de coral que se desprenden en aquellos puntos con y sin actividad humana.

Gracias a este trabajo ha podido comprobarse que la actividad lúdica más frecuente en la zona de estudio es el buceo deportivo, que atrae a un número elevado de visitantes. El estudio biométrico de las colonias desprendidas (con y sin presencia de buceadores) aportó información sobre la la posible interacción con los submarinistas. Allí donde el acceso de los buceadores era más fácil, se recolectó un número mayor de colonias y de menor superficie que las desprendidas en la zona de control, donde eran mucho más escasas y más grandes.

Es bien sabido que los golpes de los submarinistas, ya sea con las aletas o con el resto del equipo, puede influir en la fauna marina bentónica. El coral naranja tiene un esqueleto externo compuesto de carbonato cálcico que, si bien le otorga firmeza en los sustratos donde se asienta, suele desprenderse con relativa facilidad tanto por causas naturales (fuerte oleaje o corrientes) como humanas (golpes). Por lo tanto, el hecho de que se haya encontrado un mayor número de colonias o de fragmentos de ellas en la zona con mayor afluencia humana puede deberse al impacto de los submarinistas. Además el menor número de colonias y su tamaño significativamente mayor en la zona de control podría achacarse a causas naturales. Allí apenas donde no existe presión humana las colonias de coral naranja son más grandes y, al ofrecer una mayor superficie, se desprenden a causa de las corrientes, el fuerte oleaje o la simple gravedad.
Aunque hay muchos trabajos sobre el impacto del buceo deportivo en áreas marinas protegidas, pocos se detienen a analizar la interacción entre los submarinistas y la fauna, ya sea desde el punto de vista del buceador (perfil, nivel, conocimientos faunísticos) como del ecosistema (dinámica de poblaciones). Así, mientras que muchos de ellos concluyen que la gestión óptima es regular el acceso, prohibir la actividad o reducirla a los buceadores con mayor experiencia, desde el Proyecto Coral Naranja se sugiere dar a conocer la especie (situación ecológica, taxonómica y legal) y recomendar pautas de buceo para contribuir a su conservación.

La mayoría de los estudios invierten más esfuerzos en conservar la biota que en difundir sus valores ecológicos de una forma sencilla y práctica. El buceo deportivo ha experimentado un auge expectacular en pocos años y no todos sus practicantes son científicos, naturalistas o personas sensibles a la conservación del medio natural.

Intentar que la población conserve algo que ignora es prácticamente imposible, ya que sólo cuidará aquello que conoce, usa y valora.

Con estas premisas, la primera medida para conservar al coral naranja adoptada por la Asociación Hombre y Territorio ha sido difundir sus valores naturales, patrimoniales y turísticos entre quienes más posibilidades tienen de interaccionar con él, es decir, los submarinistas, los clubes de buceo y los pescadores submarinos. Para ello se han elaborado unas biofichas y carteles informativos y divulgativos del coral naranja donde se recogen sus rasgos morfológicos, área de distribución, requerimientos ecológicos y estado de protección legal. Los destinatarios de estas publicaciones son los clubes de buceo, Administraciones públicas y otras entidades interesadas, como intitutos, museos, oceanográficos e incluso campings en las zonas de buceo.

La campaña se completa con una exposición fotográfica itinerante sobre el coral naranja y otros invertebrados que comparten los mismos fondos marinos.
La inciativa ha sido acogida con gran interés tanto por la Administración autonómica andaluza como por los usuarios del medio marino y los clubes de buceo locales, ya que es mayoritario el parecer de que no se conocen los paisajes submarinos y su situación actual.

Más información en: http://www.hombreyterritorio.org/