Reserva Marina de las Islas ColumbretesLas 30 millas que separan las Islas Columbretes de Castellón así como sus características de islotes volcánicos de pequeña extensión, han supuesto una forma de protección para el entorno marino.
Las islas fueron calificadas de Parque Natural por la Comunidad Valenciana en 1988 y actualmente ostentan la calificación de Reserva Natural. La necesidad de proteger las especies de interés pesquero a la vista del declive de las capturas, impulsó la creación de la reserva marina que culminó en 1989.
Rodeadas de aguas transparentes y abruptas paredes sumergidas, ofrecen las condiciones idóneas para albergar una rica y variada biodiversidad marina.
Los fondos de la reserva marina presentan una gran variedad de ambientes: paredes y oquedades, fondos detríticos de arenas y piedras, fondos de "maërl", y praderas de la fanerógama marina (Cymodocea nodosa).
Las principales comunidades marinas mediterráneas, segregadas principalmente por la iluminación, el hidrodinamismo, y el tipo de fondo, están representadas en el archipiélago.
Los fondos de Columbretes presentan una densa cobertura algal que alcanza profundidades considerables y permiten el desarrollo de interesantes comunidades de estas especies. Especies características como el alga parda (Laminaria rodriguezii) son frecuentes en Columbretes.
Destacan poblaciones de peces como los meros (Epinephelus marginatus), las poblaciones de nacras (Pinna nobilis) la langosta roja (Palinurus elephas), de gran importancia para la pesca; o la llamativa gorgonia roja (Paramuricea clavata).
Desde la creación de la reserva se han observado aumentos significativos del número de langostas, lo que ha llevado a pensar en la posibilidad de que la reserva actúe de foco de repoblación de langosta en aquellas zonas adyacentes a las que, de manera natural, puedan llegar las larvas de este crustáceo que tienen un prolongado periodo de vida planctónica, según resultados de los estudios de seguimiento realizados por el Instituto Español de Oceanógrafia.